Psicología empírica

Para lograr el conocimiento acabado de un objeto cualquiera, puede y debe servirse la mente de algunas operaciones auxiliares, ya que la limitación de la inteligencia humana no permite la visión clara y distinta del objeto, desde el momento mismo en que el sujeto dirige sobre él su atención. Hay necesidad de analizar, o sea descomponer mentalmente el todo en sus partes, estudiando éstas con separación; los accidentes fuera de las substancias; las cualidades como independientes del ser en quién radican. De este modo podemos informarnos cumplidamente de las partes, modos, formas, relaciones, etc., para reconstituir el objeto por medio de la síntesis y dar por terminado su conocimiento.

El estudio del alma humana abraza dos partes principales, las cuales se completan recíprocamente. La primera lleva la denominación de empírica y la segunda de racional. Estos nombres dan a entender no solo el aspecto bajo el cual se considera el objeto que intentamos conocer, sino a la vez el medio o instrumento de que el alma se vale para el conocimiento de sí misma.

Aquella primera parte, o sea la llamada empírica, estudia al alma en la extraordinaria variedad de manifestaciones que ofrece su actividad, y el instrumento que el alma emplea es el de la observación que dirige sobre sí misma, por medio de la conciencia psicológica.

La segunda parte, que hemos denominado racional, recoge todos los datos suministrados por la empírica, y con esa luz, penetra, digámoslo así, en el ser substancial y logra descubrir las propiedades o atributos esenciales, empleando para alcanzar tal resultado, el admirable discurso de su razón.

En la Psicología empírica se comprende el estudio de las facultades del alma, el cual recibe el nombre genérico de Dinamilogía y ésta a su vez comprende el de cada una de las facultades, designándose con los específicos de Esthética a la parte consagrada al estudio de la sensibilidad; Noología, a la que trata del entendimiento; Prasología a la que se ocupa de la voluntad. Y, finalmente, cae también bajo el dominio de la observación interna, otra especie de actos originados de un principio o fuerza, estrechamente relacionada con la naturaleza inferior, o sea la animal, a cuyo principio de acción se da el nombre de instinto.

Propio es de la parte segunda, Psicología racional, la investigación de las propiedades o atributos que afectan a la naturaleza y esencia del ser substancial dotado de aquella actividad, y cuyas manifestaciones son tantas y tan variadas. Y por medio de una interesante operación de la razón humana, llamada raciocinio, lograremos entender que el alma, esa realidad que tiene en sí misma el principio de su acción, como afirmaba el antiguo filósofo Aristóteles, posee singulares atributos encarnados en su naturaleza, y cuyos nombres dejamos apuntados en la definición del alma.

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s